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"Ciudad enmascarada que nos escondés el rostro a nosotros tus hijos: ¿Bailan juntos en tus noches los vivos y los muertos? ¿Salen juntos de cacería los vivos y los muertos? ¿Por qué tan larga nuestra vela de armas? ¿Con qué tinta se dibuja tu rostro?´¿Con qué sangre? ¿Mueren de estafa los hombres que mueren para que nuevamente nazcas?" Eduardo Galeano, "La canción de nosotros"

domingo, septiembre 24, 2006

MARCELO


A Marcelo Gelman, mi amigo.
Desaparecido en 1976.
Tenía veinte años.


Ven.
Vamos a sembrar sueños por toda Buenos Aires.
Mientras despega el cometa
de tus ojos
déjame creer un instante
que aún estás aquí abajo
conmigo.

Vení Marcelo.
Lejos de las bombas
lejos
de las astillas de tu casa
y de tus huesos.
Lejos del horror
y del vacío.
Vuelve a ese lugar en el que un día
fuimos.

Vení Marcelo.
Hablemos otra vez
de amor y penas.
Aquí está tu guitarra:
nuestras canciones nos esperan.
Dejemos dormir a la revolución:
está enferma y revienta
Marcelo
después de habernos reventado.
Vení.
Hablemos de nuestros amantes traicionados.
Mejor aún
hablemos
de sus traiciones.
Nosotros
estábamos más allá
de todo eso.
Vení Marcelo.
Vení.
...Déjame creer un instante
que aún estás aquí abajo
conmigo.

Vení.
Buscaremos tesoros entre las telarañas.
La lluvia será de oro bajo los cielos malvas.
Vení.
Construiremos castillos en las alcantarillas
y todo será hermoso
verás:
sonarán las trompetas y saldremos
heraldos
a buscar el príncipe y a buscar la princesa
que sabrán querernos
para siempre jamás.

Marcelo:
mira allí.
Se abre en el horizonte como una perla salvaje
nuestra isla.
¿Recuerdas?
Ese sitio en el que seríamos
eternamente libres
y felices.
Vamos:
Sembraremos de sueños los surcos de la vida.
Déjame creer un instante
que aún existe esa isla
y el futuro es posible.

Vení Marcelo.
Vení.
Déjame llorar tus veinte años segados
tus veinte años
y la eternidad que nos robaron.
Déjame llorar por el tiempo que vendrá
huérfano de vos
desamigado
déjame llorar por el jamás aprendido y encarnado
sobre el boquete infinito de tu ausencia
cierta
como imposible es el olvido.
Vení Marcelo.
Sembraremos de sueños los surcos de la vida.
Vení.
...Déjame creer un instante
que aún estás aquí abajo
conmigo.

FUTURO INDEFINIDO

¿Podré un día rejuntar tus pedazos?
¿Recomponerte como un rompecabezas?
¿Reflejará tu espejo nuestra imagen?
¿Nos reconoceremos?
¿Nos aceptaremos?
¿Querremos hacer el amor
Sembrar amor
Sobre las imborrables cicatrices de tu cuerpo?
¿Sabremos dormir sin pesadillas?
¿Con las puertas abiertas?
¿Desterrar el odio y el miedo
De tu geografía poblada de ausencias
Agujereada?

JOSE GABRIEL


A José Gabriel,
Que todavía no tenía un año cuando sus padres fueron secuestrados.
A Carolina Segal y Néstor Rovegno, q
ue no pudieron ver crecer a su hijo.

Habrás crecido lejos de mí
Pero éso no es lo importante.
Habrás crecido en Buenos Aires
La avenida Rivadavia
El parque
El panadero
Aquél viejo almacén.
Habrás crecido en Buenos Aires.
Le serás familiar
Tanto
Como yo le soy ya extraña
Tanto
Como yo te soy ya extraña.
Pero éso no es lo importante.
La última vez que te ví fue en un viejo café.
Mirábamos la gente
Hablábamos.
Vivías en una vieja casa con un patio sombrío
Una cocina grande y un moisés todo blanco.
Tenías cinco meses y tal vez no te acuerdes.
Pero éso no es lo importante.

Ahora que tenés tres años
José Gabriel
Decíme:
¿Dónde termina tu ciudad?
¿A tres cuadras de casa?
¿A quinientas?
¿A mil?
¿Y tu sonrisa?
¿Hasta dónde llega
José Gabriel
Tu sonrisa?
¿Hasta la cárcel?
¿Hasta la muerte?
¿Hasta el dolor?
¿Y tu memoria?
¿Llegó a guardar dos pares de ojos azulados?
¿Dos cabelleras rubias?
¿Dos esperanzas?
¿Dos guitarras?
¿Y tus pasos?
¿Adónde van
José Gabriel
Tus pasos?
¿Qué manos buscan tus manos?
¿Quién te acuna?
¿Para quién son tus besos?
¿Para quién es
José Gabriel
Tu canto?

Ahora que tenés tres años
José Gabriel
Decíme:
Cuando tenés miedo:
¿A quién llamás?
Cuando querés amor:
¿A quién buscás?

Ahora que tenés tres años
José Gabriel
Decíme:
A papá y a mamá:
¿Los recordás?

Rennes, 8-10-1978

TANGO

¿Conoceremos todas las bajezas?
¿Morderemos el suelo hediondo
putrefacto?
¿Morderemos el suelo donde duermen
confundidos
los buenos y los malos
muertos
hermanados?
¿Cuántas veces seremos torturados?
¿Cuántas torturaremos?
¿Desaparecidos?
¿Desapareceremos?
¿Quién sabe escribir un tango sin rencor?
¿Quién quiere bailarlo?

viernes, septiembre 22, 2006

LOS GUARDIANES DE LA MEMORIA

A mi hermana Laura.
A todos los que sobrevivieron al horror.
Porque los culpables tienen nombre y apellido.
Y no somos nosotros



¿Duele el pasado?
¿Transpira?
¿Se asoma entre las rendijas de los años
Allí donde creías
Que todo estaba
Cerrado con siete llaves,
Blindado?

¿Hierve el pasado?
¿Despierta la serpiente
Del letargo?
¿Duermen los sueños durante casi
Treinta años?
¿Pueden negarse el duelo a muerte
Con el Hado?
¿Caen
Espadachines desvaídos
De sangre enflaquecida?

¿Desaparecidos?
¿Hay vida más allá de la vida?
¿Quién es el guardián de las llaves del cielo?

¿Adónde van las almas
De las vidas segadas?
¿Adónde van las almas
De las vidas robadas?
¿Adónde van las almas
De los cuerpos perdidos
De los cuerpos vaciados
De sus almas?

Duele el pasado.
Duelen
Tantas flores que se abrían
Radiantes
Arrancadas de cuajo.

¿Por qué ellos?
¿Solamente porque Dios se distrajo?
¿Porque Dios miró para otro lado?

Y nosotros:
¿Por qué sobrevivimos?
Nosotros
Que no éramos mejores
Ni más bellos
Ni soñamos más sueños:
¿Por qué estamos aquí?

Fluye la sangre.
Se alimenta.
Aparecen los Hijos
Entre las rendijas de los años.
Despierta la serpiente
Del letargo.
La justicia no basta.
Recién ahora
Empiezo a preguntarme
Por qué no reventamos los cerrojos
Que contienen los ríos
De la rabia.
…Y apenas hay respuestas.

Han pasado treinta años y he olvidado
El rostro del verdugo.
He atravesado el Gólgota incesante;
Treinta años
Con la cruz de la ausencia a mis espaldas
Con el miedo enfriándome la boca
Con los ojos vendados.

Han pasado treinta años y sigo hablando
Con Carolina
Con Marcelo
Con Guillermo.
Todavía me visitan en sueños
Y yo les hablo cuando estoy despierta
Y los conjuro a devolverme al sueño:
Ese lugar en el que aún puedo tocarlos
Y seguir soñando juntos que soñamos.
Han pasado treinta años y sigo hablando
Con Carolina
Con Marcelo
Con Guillermo.
Antes les contaba de mi hija
Ahora puedo contarles de sus hijos
Hasta me quejo de que no me escriban
Tanto como yo quisiera
Y ellos se ríen
Con la alegría de los veinte años
Y la soberbia de los inmortales.
Y ellos se ríen porque su sangre vive
Y su nombre pervive.

Sólo el amor nos hará fuertes
Dijo Néstor.
Mi abuelo decía lo mismo:
Sólo el amor importa y permanece.

¿Por qué sobrevivimos?
¿A qué silencio le debemos la vida?
¿Cuántas palabras debemos al silencio?

¿Quién es el guardián de las llaves del cielo?
¿Sobrevivientes?
¿Quién contará la historia?
¿Quién grabará sus nombres
Con el fuego en la piedra
De la vida?

La eternidad es la victoria de la memoria
Contra el tiempo y la muerte.
Estamos aquí:
Somos
Los guardianes de la memoria.

domingo, septiembre 17, 2006

INDULTO

El que siega la vida:
¿La merece?
¿El que ensucia la vida?
¿El que la ahoga?
¿El que la hunde y la hiere y la asesina?
¿El que la roba?
¿Son hombres los ladrones de la vida?
¿La merecen?

ÚLTIMOS POEMAS A BUENOS AIRES

Una estrella se enredó en tu pelo
roja y sangrienta
callada
y te arañó la nuca y te arañó la sien
hasta dolerte hasta llorarte.
Una estrella se clavó en tus ojos
multicolores
multiraciales
hasta dejarte dos cuencas vacías
y ciegas lágrimas
blancas.
Una estrella asaltó tu pecho
quemó tus manos truncó tus pasos
y andás ahora
convulsionada enloquecida
fiera y digna agonizando renaciendo
Cristo de estrellas
dagas y espadas
blancas.

barcelona, noviembre 1978

NEGRO: IN MEMORIAM

A Guillermo Binstock, mi amigo.
Los íntimos lo llamábamos el Negro.
Desaparecido en 1976.
Tenía 20 años.




Volveré a esas calles
deambularé por ellas
con la esperanza arrastrada a mis pies
como una piedra.

Todavía
debe existir el parque Rivadavia.
Los parques no se mueven
permanecen
en el mismo sitio
como un faro
siempre.
Atravesaré el parque y cruzaré la calle.
Giraré a la derecha.
Reconoceré el portal
de tu casa.
Subiré al ascensor.
Mi dedo marcará otra vez tu piso
con los ojos cerrados.
Recordaré la letra
de tu puerta.
El timbre perforará los tímpanos
del tiempo.

Tu madre se frotará los ojos
(han pasado
casi treinta años).
Tu madre buscará en la memoria
hasta encontrarme.
Entonces
cuando nos abracemos abrazando tu sombra
sabré que todo
ha pasado.
Como esta noche en que la niebla avanza
devorando el mundo
como un incendio implacable.
Como esta noche en que el recuerdo rampa
sobre la ausencia de tu lápida.
Con las cenizas de mi vida quemada
puedo escribir las últimas palabras.
Todo ha pasado.
No quedó
casi
nada.

ÚLTIMOS POEMAS A BUENOS AIRES

Un buen día empezaste a ser lejana
no me preguntes cuándo
no lo sé
ya no te miran mis ojos
los de antes
te veo distinta
cambiaste y yo cambié.

No sé que sentiría cerca tuyo
un gran amor
desgarrarse mi piel
el corazón vacío
desangrado
una tristeza enorme
no lo sé.

Conozco tus prejuicios y tus calles
tu verdad
tu mentira
tu porqué
tantas noches hemos soñado juntas
recién ahora te empiezo a comprender.

Eras la más hermosa
insustituíble
yo te quería con locura y sin razón
eras más que tus calles y tus plazas
eras un mundo
y ese mundo se fué.

Paris, 1978

EXILADOS

Como un cerebro electrónico
inmortal y perfecto
omnipresente;
como un corazón de atleta en la vigilia
aislado
eternizado;
como un reloj infalible programado
hasta el más allá y su vector temporal:
el miedo
tic-tac tic-tac el miedo
compañero inseparable
del exilio.

sábado, septiembre 16, 2006

JUDÍA ERRANTE

Yo iré a matar la Buenos Aires celeste
el recuerdo
el sueño
la nostalgia.

Hipnotizada
atravesaré mi Vía Crucis
cuenta atrás
hasta tocar las tumbas que aún me esperan
en esa ciudad donde hoy seré extranjera
donde nadie me reconocerá
donde nadie dice ya
mi nombre.

Sobre un papel en blanco
en un viejo café cuyas sillas conozco
encontraré el camino hacia mi alumbramiento
el instante obscuro en que fue concebido
mi exilio.

No sé cuántas horas pasarán
desgranando los años
de la ausencia.

Sola en esa ciudad
que fue la mía para luego ser
el amputado miembro de mi cuerpo
comprenderé que más allá de la distancia
el tiempo hizo lo suyo
inexorable.

Soy este muñón que incansable dialoga
con los muertos
soy este árbol que sobrevivió a la tala
y en vano busca sus raíces.
Soy esta libra de carne
condenada a volar:
allí donde nací
soy extranjera.

Ciutat de Palma, 6-10-1986

CONFIANZA

Tal vez vengas un día y vuelvas a abrazarme
después de tanta noche
en un alba callada.

Tal vez vengas un día radiante de coraje
para inundar de luz el poso de mi alma
para despertar los viejos sueños
los sueños hechos sueño
hechos polvo
olvidados.

Tal vez vengas un día para abrir las espigas
donde aún duerme el futuro.
Tal vez vengas un día a secar los pantanos
pestilentes del miedo.

domingo, septiembre 10, 2006

LAS REJAS DE LA MUERTE

Te había dicho que un día perderían el sueño
que el pasado vendría a quitarles el sueño
desde el estercolero del recuerdo
las larvas multiplican
los gusanos de la memoria.

Te había dicho que un día perderían el sueño
que el hedor de las cloacas se pegaría a su piel
como el intermitente de una alarma incesante
aparecen los huesos
lacerando el recuerdo.


Te había dicho que el pasado vendría
finalmente a acosarlos
hasta romper su imagen en el espejo
sin retorno
del tiempo.


Te había dicho que un día perderían el sueño.
Nunca pensé que hablaran
no pensé que dirían ése fui yo
cancerbero de las llagas del infierno
yo programé y ejecuté la pesadilla
que hoy me envuelve.
Te había dicho que un día perderían el sueño.
Nunca pensé que hablaran
no pensé que dirían ése fui yo
el espectro del verdugo que fui
me persigue
me acorralan los fantasmas de mis víctimas
me acosa su agonía y no hay recurso
contra la sangre de los otros
que me acusa
el mundo es un espejo que refleja el pasado
y me condena.


Te había dicho que un día perderían el sueño.
¿Pero el tuyo?
¿Quién te devolverá a tu sueño
silencioso y hermoso como un poema
de Rimbaud
que duerme?
Nada ni nadie te devolverá a tu sueño.
Ninguna vida puede pagar tu vida.
Ninguna reja puede romper las rejas
definitivas y atroces de tu muerte.


Te había dicho que un día perderían el sueño.
En este amanecer radiante profanado
por la rabiosa herida de tu ausencia
bajo este sol que languidece
huérfano del calor de tu mirada
frente a este mar que aún espera
pasmado
la congelada espuma de tus lágrimas
- cuando hace tantas lunas que habitas otro cuerpo
cuando siempre estuviste más allá
de la venganza y el rencor -
me pregunto que pensarías
y que piensas
en este amanecer radiante que se mengua
porque hace tantos años te robaron el sueño.

Marbella, 1996

sábado, septiembre 09, 2006

MATER AMANTÍSIMA
(ÚLTIMA FUNDACIÓN DE BUENOS AIRES)

¿Vendrá la lluvia para lavarlo todo?
¿Quedará la tierra limpia y sin señal?
¿Apenas unas tumbas recordando
la carnicera saña
de la historia?
¿Las bibliotecas hinchadas de nombres?
¿Vendrá el sol a curar las heridas?
¿A madurar los frutos?
¿Es estéril este árbol?
¿Tienen hijos los tangos?

¿Vendrás a descubrirnos como somos?
¿Lo querrás?
Hijos de la Inquisición
Hijos
De tu terror y tu codicia
Dementes
Hijos de todas las guerras:
¿Aprenderemos a hacer el amor?

¿Qué herencia maquiavélica heredamos?
¿Qué ley extraña nos condena a ser violados o
A violar a nuestros verdugos y a nuestras víctimas?
¿Qué atavismo nos condena a destrozarnos?

¿Nos enseñarás a desmatarnos?
¿Otra ambición que el oro?
¿Otra?

¿Vendrás a descubrirnos como somos?
¿Sangre?
¿Estiércol?
¿Carne tibia bastarda de tu carne?

¿Vendrás un día con los brazos abiertos?
¿Con los brazos desnudos?
¿Sin cruces?
¿Sin banderas?
¿Sin espadas?
¿Vendrás un día solamente a querernos?
¿Solamente?

domingo, septiembre 03, 2006

LA ECUACIÓN DEL FUTURO

Ahora que la esperanza abre sus puertas;
Ahora que los huesos aparecen
Y buscan otros huesos
Como amantes
Desesperados de abrazar el tiempo;
Ahora que las lágrimas
Han hallado su cauce;
Ahora que la tierra en su regazo
acuna ya a sus hijos;
Ahora que el antiguo rito
Puede ser consumado;
Ahora que los muertos pueden
Descansar lo que queda
De su carne;
Ahora que la hiel
Se desprende del llanto;
Ahora que la esperanza abre las puertas
Sobre un surco sembrado
De justicia;
El futuro es una ecuación posible.

...Ahora que la tierra
Cubre por fin tus huesos;
Ahora que las rosas
Cubren por fin la tierra;
Ahora que sabemos
Donde velar tu sueño.

Marbella, 2003
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Yo no soy sólo yo/ este cuerpo en la tierra/ estos ojos/ estos pies/ estas manos./ Yo no soy sólo yo:/ vengo desde muy lejos/ soy los que quise y quiero/ los que son/ los que fueron.

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